Labor de agentes de la EMOV deja huellas

Sandra Ramón y Johanna Tello son agentes civiles de tránsito de la EMOV EP, quienes luego de marcar la salida en el biométrico al cumplir con su turno en el control vehicular en las vías, inician otra labor, pero esta vez, ellas son marcadas por huellas de patitas enlodadas, lanas de pelaje y suaves mordidas de perros que demuestran su cariño por el cuidado y amor recibido en sus respectivos refugios.

Su pasión por el rescate de animales, en especial de perros callejeros, las lleva a vivir una experiencia única, con situaciones complicadas y a la vez satisfactorias cuando sus “guaguas” se recuperan del abandono.

Sandra lleva siete años en el rescate y recuerda que el primer perro fue Patán, a quien lo encontró al culminar uno de los cursos para ser agente. “Esta pasión me la inculcó mi padre, quien también es amante de los perros. Todo perro que estaba en abandono y en mal estado de salud, lo rescataba para curarlo en casa. Así junto a mi esposo hemos salvado las vidas de mis guaguas que ahora son 54, a la espera de un hogar responsable y cariñoso”.

El aspecto negativo de esta labor, según Sandra es que, hay personas que adoptan pero a los días, devuelven a los animales o en el seguimiento que realiza la agente, descubre que el perro adoptado desapareció. “Esas cosas a uno le hacen pensar tres veces para entregarlos a una familia. Por eso se pide que sean personas que amen a los animales y los cuiden de verdad, porque son parte del hogar”, señaló.

El mismo temor surge en Johanna, quien a su cargo tiene 18 perros rescatados en diferentes sectores de Cuenca y fuera de ella. Su labor inició a los 9 años de edad, dando cariño y cuidados hasta lograr la recuperación de los mismos, y buscarles hogar.

Las edades y tamaño repercuten al momento de ser adoptados, ya que muchos prefieren razas pequeñas y jóvenes. Es así, como los adultos siguen con ella, por lo que son considerados como su familia, y permanecerán en el refugio hasta el último día de sus vidas.

Entre los esfuerzos de las agentes, está lo económico con respecto a la atención médica y alimentación que se enfoca en arrocillo, fideos, hígado, hueso blanco y croquetas; y en el tiempo, al destinar horas de su descanso en el cuidado de cada uno de los rescatados.

El espíritu solidario se refleja con o sin uniforme, por lo que su acción prevalece pese a las circunstancias y sacrificios. Las rescatistas buscan crear conciencia en los humanos al no abandono de los animales y al cuidado adecuado.

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